Localización
La localización adapta contenidos, ofertas y sitios web a un mercado específico: va más allá de la traducción e incluye variantes del idioma, cultura, moneda, requisitos legales y hábitos de búsqueda locales.
¿Qué es la localización?
La localización (a menudo abreviada como L10n) es el proceso de adaptar contenidos, productos y sitios web a un mercado específico. A diferencia de una traducción, que traslada las palabras de un idioma a otro, la localización busca que una página se sienta como si hubiera sido creada desde el principio para ese mercado.
La localización suele abarcar:
- Variantes del idioma: Ortografía, vocabulario y tono que cambian, por ejemplo, entre el español de México, Argentina y España, o entre el inglés estadounidense y el británico.
- Hábitos de búsqueda: Las palabras clave se investigan por mercado, porque la gente suele buscar con términos distintos a los de una traducción literal; consulta la investigación de palabras clave.
- Formatos y detalles prácticos: Monedas, precios, unidades, formatos de fecha, teléfonos, direcciones y métodos de pago (por ejemplo, pagos en efectivo en tiendas de conveniencia o transferencias bancarias como SPEI en México).
- Cultura: Imágenes, ejemplos, referencias, colores y humor que conecten a nivel local.
- Requisitos legales: Aviso legal, reglas de privacidad y consentimiento, regulaciones de productos y, en algunos países, licencias como el registro ICP en China.
Para el SEO, las páginas bien localizadas logran más interacción y más enlaces locales, y envían señales de posicionamiento local más fuertes. La traducción automática y la IA pueden acelerar el proceso, pero un hablante nativo que conozca el mercado debería revisar el contenido antes de publicarlo.
